Epifanía: manifestación de la paradoja cristiana

Epifanía viene de un termino griego que significa “aparición, manifestación” y que se usaba tanto en el ámbito religioso como en el civil. En la religión griega antigua designaba la aparición súbita  bienhechora de una divinidad. En el ambito civil consistia en la aparición del rey cuando visitaba oficialmente una ciudad.

Para nosotros, epifanía es lo que tradicionalmente conocemos como la fiesta de los reyes magos. Si uno examina con atención el texto en que estos aparecen (Mt 2,1-12) puede que quede sorprendido al darse cuenta que no aparece ni el numero (tres), ni su nombre, ni que son reyes. En griego aparece el termino “magos” que se aplicaba a los matemáticos, astrónomos y astrólogos, es decir, a aquellos que en esa época se suponía poseían un conocimiento profundo sobre el curso de los acontecimientos tanto sociales como personales.

Tres son los aspectos que deseo resaltar de esta fiesta: 1) Se celebra la manifestación de la salvación a toda la humanidad, representada en esos sabios que venian de otras latitudes. Es una fiesta que nos debe sacar de nuestras visiones miopes, estrechas, exclusivistas y excluyentes para abrirnos criteriosamente a la diversidad, en una palabra a la humanidad toda. La salvación es ofrecida a todos, no solo a Israel o a la Iglesia, mas bien estas realidades son portavoces e instrumentos de la salvación de Dios para todo el mundo. Continuando la misión de Jesús, la Iglesia no existe para si, sino para el mundo; debe ser un signo de bendición y de salvación para este.

2) En contraposición al significado religioso y civil del mundo griego, aquí no se trata ni de un rey ni de una divinidad en el pleno ejercicio de sus pretendidos poderes, sino de una guagua, un recién nacido, máxima expresión de impotencia e indefensión. Se supone que nosotros, los padres, tenemos la capacidad de proteger y defender a nuestros hijos, sobre todo si son pequeños y es absurdo pensar lo contrario. Aquí es donde se encuentra el centro de la paradoja cristiana: el poder de Dios se manifiesta en la pequeñez, en la debilidad y fragilidad. Esto es lo que quiere expresar la preciosa imagen de esos hombres sabios que se postran ante un bebe. Si uno prolonga la línea del tiempo, el bebe terminara muerto de la forma más humillante: crucificado. Allí se manifestara Dios Padre por medio del Espíritu poderosamente en la resurrección de Jesús.

3) La adoración. Todos, consciente o inconscientemente, adoramos algo o a alguien. Siempre hay algo a lo que le rendimos culto. Ojala no perdamos nuestra vida adorando lo que es menos que nosotros. La adoración que nos desarrolla, que nos plenifica es la que esta dirigida al que es mas que nosotros, al que es la fuente de la vida. Adoración que se da en la oración, en la vida comunitaria, en el servicio a los más necesitados y en la eucaristía, culmen de la vida eclesial.

 

3 respuestas a Epifanía: manifestación de la paradoja cristiana

  1. Jesus dice:

    Recientemente, he leido tus comentarios sobre la Epifania, por cierto muy claros pero profundos, y al pensar en el segundo aspecto, la paradoja que el salvador del mundo se manifiesta primeramente como una guagua, indefenso y dependendiente, de pronto se me ocurre que una interpretacion adicional del niño indefenso y salvador del mundo, dependiente, nos hace pensar que primeramente, Dios, el niño Dios en este caso, depende de nuestros actos y obras para efectuar la salvacion del mundo. Esto es, guiados por el Espiritu Santo, y con la gracia de Dios, nuestra obra apostolica es el extender el reino de Dios a todos, empezando con nuestros familiares, amigos, conocidos, etc. hasta extraños. La imagen del indefenso dependiente bebe nos reta a vivir nuestra fe apostolica en plenitud; con la ayuda de Dios.
    Es esta una interpretacion muy antropologica o egocentrica??
    Un saludo,
    Jesus L.

  2. abravo dice:

    Jesús, tal como tú mismo dices, tu interpretación es excesivamente antropológica y egocéntrica. Que la salvación nos llegue por un bebé, que después será crucificado, los dos signos de impotencia, nos muestra que la salvación nos viene exclusivamente de Dios como un regalo para nosotros; esto es a lo que se le llama gracia. Sin embargo, tienes toda la razón cuando dices que debemos colaborar a extender (no construir) el Reino de Dios y esto lo hacemos en la medida en nos dejamos guiar por Dios: le abrimos nuestra intimidad para hacer su voluntad.
    Un saludo cordial y agradezco tu comentario,
    Arturo

  3. Me gusta mucho su blog, lo voy a recomendar.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: